Victor Iapozzuto Fotografías
Victor Iapozzuto Fotografías
Victor Iapozzuto Fotografías
Victor Iapozzuto Fotografías

Victor Santiago Iapozzuto

Cuando trato de recordar como comenzó mi relación con la fotografía, cual fué mi primer contacto emocional con este arte, las primeras imágenes que vienen a mi mente son de mi niñez en Mendoza, Argentina.

De un día en el que descubrí, en un lugar bastante inaccesible del cuarto de mis padres, un raro artefacto de carcaza negra con la inscripción “Rollei“.

Aún puedo sentir la emoción que me causó deducir la relación entre aquel raro aparato y las brillantes cartulinas blanco y negro que atesoraba mi madre. Aquello fue como desvelar un gran secreto que la humanidad me tenía oculto. A partir de aquel momento mi interés por captar imágenes ya no cesó nunca.

Mis primeras cámaras

Pasó bastante tiempo hasta poder conseguir mi primer “artefacto para captar imágenes” medianamente decente. Es que en esas tiempos adquirir una máquina de fotos no era cosa sencilla. Pero el día que recibí de regalo de mis padres mi primera “cámara de verdad”, una irrompible Kodak 110 forma parte de mis recuerdos imborrables.

Varios años después, en Alemania, vino el momento sagrado de abrir la caja de aquella novísima Pentax P30T, mi primera cámara de verdad, con la que mi relación con la Fotografía se tornó seria.

Experiencia formativa

Me gradué en Diseño Industrial, en la Facultad de Artes de la UNC, en Mendoza, Argentina. Allí la cátedra de “Fotografía de Productos” me dio una invalorable carga de conocimientos que agradezco y aprovecho todavía hoy, cada vez que enciendo la cámara. Además el acicate para seguir, cuando me era posible, haciendo camino.

Otras grandes experiencias formativas fueron el “Taller de Fotografía de la Naturaleza” en el CRICYT (Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas) y sus excursiones al pedemonte mendocino.

También el “Curso Foto Color” de la UNC y el Foto Club Universitario dejaron buenos recuerdos y saber.

La experiencia y el aprendizaje continuaron en el “Circulo Fotográfico de Mendoza” un memorable grupo de amigos que contaba con grandes genios entre sus filas con los que podías darte el gran lujo de encontrarte y charlar cada jueves.

Todavía desde aquella primaria emoción infantil, aun no puedo definir que es exactamente lo que me mueve a captar imágenes.

Serán tal vez las ansias de transmitir las continuas sorpresas que nos da la naturaleza o la gente en su día a día o una loca y oculta intensión de detener el tiempo. O tal vez, mas allá de todo, la ambiciosa necesidad de capturar esencia vital y guardarla para siempre. Es un misterio o tal vez un secreto. Como el que guarda una fotografía.

Tarragona, 2015

“Una fotografía es un secreto dentro de otro secreto. Cuanto mas cuenta, menos sabes.”

Diane Arbus